sábado, 31 de octubre de 2026
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Jalil Milanluyi: las últimas palabras de un manifestante de Esfarayen al príncipe Reza Pahlavi

Análisis de DIAR: las últimas palabras de Jalil Milanluyi, asesinado en Esfarayen el 8 de enero, muestran que el levantamiento de enero tenía una referencia clara: el príncipe Reza Pahlavi.

Por qué importa: Las últimas palabras de Jalil Milanluyi muestran que los manifestantes de enero salieron a cambiar el régimen, con el príncipe Reza Pahlavi como referencia clara.

Jalil Milanluyi: las últimas palabras de un manifestante de Esfarayen al príncipe Reza Pahlavi
Foto: publicada por la familia

El 29 de octubre, día de Ciro, fue también el cumpleaños de Jalil Milanluyi, director de la sucursal del Banco Resalat en Esfarayen y profesor de economía, que murió la noche del jueves 8 de enero de 2026, durante el levantamiento de enero en Esfarayen, por un disparo directo al pecho de las fuerzas de represión. Pocas horas antes, en un video dirigido al príncipe Reza Pahlavi, habló de las vidas que se sacrifican en este camino y le pidió que construyera un Irán digno de Ciro y Darío.

El video, que circuló de mano en mano tras su muerte, es uno de los documentos más claros sobre por qué y en nombre de quién salieron a la calle los manifestantes de enero.

Quién era Jalil Milanluyi

Milanluyi era de Esfarayen, en la provincia de Jorasán del Norte, y padre de dos hijas. Su esposa había muerto de cáncer un año antes del levantamiento. Dirigía la sucursal del Banco Resalat en Esfarayen y enseñaba economía en la universidad de ciencias médicas de la ciudad. Según los relatos publicados sobre él, en 2022 se le prohibió dar clases en la Universidad Técnica de Esfarayen por su actividad de protesta. Su última historia en Instagram fue la bandera del León y el Sol.

En ese último video cuenta que de joven era religioso, pero que al ver cómo vivían los dirigentes de la República Islámica se apartó de ellos y se unió al pueblo; y dice que la inteligencia de la Guardia Revolucionaria lo detuvo y acosó en varias ocasiones.

El video de su último día

En el video, Milanluyi relata un sueño de la noche anterior: Mohammad Reza Sha Pahlavi lo abrazaba y después un niño tranquilo descansaba en sus brazos. Él mismo interpreta el sueño como señal de que el régimen está cambiando y de que encontrará una vida nueva, y añade que quizá lo maten ese mismo día y que no le importa.

La parte final del video está dirigida al príncipe Reza Pahlavi. Le pide que recuerde: «Mañana, cuando tomes el poder, sabe cuántas vidas se sacrificaron en tu camino». Luego pide que cuiden de sus dos hijas y que se construya un Irán digno del legado de Ciro y Darío. Saeed Ghasseminejad, asesor económico del príncipe y director del Iran Prosperity Project, volvió a publicar estas palabras tras su muerte.

Pocas horas antes de morir, Jalil Milanluyi pidió al príncipe Reza Pahlavi construir un Irán digno de Ciro y Darío.

La noche en que Esfarayen se tiñó de sangre

Milanluyi murió por munición de guerra la noche del 8 de enero. Según un testigo presencial, el disparo se hizo desde la azotea de una comisaría. No fue la única víctima de esa noche en Esfarayen. Su familia buscó su cuerpo durante tres días y lo recibió el 11 de enero. Según fuentes informadas, fue enterrado bajo medidas de seguridad y a la familia no se le permitió celebrar una ceremonia. Un mes después, su hija cantó en un video ante la tumba de su padre.

El mismo patrón aparece en los casos de otras víctimas del levantamiento: disparos directos a la parte superior del cuerpo, cuerpos retenidos como rehenes y duelo impedido. Los reportajes de DIAR sobre la madre de Ahmad Khosravani, estudiante de la Universidad Sharif y sobre el cumpleaños de Behnam Amirafshari celebrado en su tumba en Fardis cuentan la misma historia desde otras ciudades. Mai Sato, relatora especial de la ONU, también afirmó en su último informe que la República Islámica ha intensificado la represión de los manifestantes desde enero.

Lo que muestra este testamento

Las palabras de Milanluyi aclaran tres puntos sobre el levantamiento de enero.

Primero, el levantamiento tenía una referencia política clara. Un manifestante que pocas horas antes de morir habla al príncipe Reza Pahlavi y cuya última imagen es la bandera del León y el Sol salió a la calle para cambiar el régimen, no por una reivindicación sectorial. El relato de la República Islámica, que presenta a los manifestantes como gente sin rumbo o engañada, no encaja con este documento.

Segundo, quienes murieron venían del corazón de una sociedad que el régimen consideró durante años su base. Un director de banco y profesor universitario de una pequeña ciudad de Jorasán, que según él mismo era religioso de joven, pertenece precisamente a la clase media que la República Islámica ha perdido.

Tercero, estas palabras plantean un compromiso ante el liderazgo de la revolución nacional. Milanluyi no pidió al príncipe ni cargos ni venganza; pidió que no se olvidaran las vidas sacrificadas, que se cuidara a los que quedan y que se construyera un Irán próspero. Buscar justicia para las víctimas del levantamiento y apoyar a sus familias forma parte de ese compromiso.

Las dos hijas de Jalil Milanluyi han quedado ahora sin padre ni madre. Casi diez meses después de aquella noche, ningún funcionario de la República Islámica ha rendido cuentas por su muerte ni por la de las demás víctimas de Esfarayen.

Fuentes de esta información · Basado en 6 fuentes
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