La familia de Ilya Benrashid, manifestante de 23 años de la insurrección de enero (Dey) en Shahin Shahr, condenado a muerte por el Tribunal Revolucionario de Isfahán, señaló el sábado 24 de octubre de 2026 a la Organización de Inteligencia de la Guardia Revolucionaria (CGRI) como la principal artífice de su caso. DIAR ya había publicado la noticia de la condena a muerte de este joven manifestante.
Pouya Benrashid, tío de Ilya, que vive fuera de Irán, afirma que su sobrino fue detenido por primera vez durante las protestas de Shahin Shahr y quedó en libertad bajo fianza, pero que tras su excarcelación la Inteligencia de la Guardia Revolucionaria le montó «un nuevo escenario» y, meses después, el 22 de enero de 2026, volvió a detenerlo. Según él, el fallo del tribunal se dictó a partir de un informe de la Inteligencia de la Guardia Revolucionaria en el municipio de Shahin Shahr, y este organismo tuvo un papel directo en la imposición de las duras condenas.
Juzgado sin un abogado de su elección
Según la familia, a Ilya se le negó el derecho a elegir abogado y fue juzgado únicamente con un abogado de oficio en la Sala 5 del Tribunal Revolucionario de Isfahán. Ilya, nacido en el verano de 2003, trabajaba en un cibercafé de videojuegos antes de su detención y no tenía antecedentes penales. Actualmente se encuentra en la prisión de Dastgerd, en Isfahán.
El 30 de enero de 2026, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos había señalado a la Organización de Inteligencia de la Guardia Revolucionaria y a su jefe, Majid Khademi, como unos de los principales responsables de la violencia generalizada, las detenciones arbitrarias y la intimidación de los manifestantes de la insurrección de enero (Dey).
Antecedentes del caso
El Tribunal Revolucionario de Isfahán condenó a Ilya Benrashid a muerte por el cargo de «moharebeh» («hacer la guerra contra Dios») mediante «destrucción de bienes públicos» en las protestas del 8 de enero y, por los cargos de «reunión y confabulación» y «propaganda contra el sistema», a más de cuatro años de prisión y dos años de prohibición de salir del país. En los últimos meses, el Tribunal Revolucionario de Isfahán ha dictado también otras duras condenas contra manifestantes de la insurrección de enero, entre ellas en el caso de Taraneh y Romina Rahimi.
La familia de Ilya Benrashid afirma que su condena a muerte se dictó a partir de un informe de la Inteligencia de la Guardia Revolucionaria y sin un abogado de su elección.

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