domingo, 18 de octubre de 2026
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Kazem Alinezhad Baranlou, preso político de Evin, en huelga de hambre seca

Kazem Alinezhad Baranlou, preso político de la cárcel de Evin, ha iniciado una huelga de hambre seca en protesta por la negación de tratamiento y de los medicamentos esenciales para el corazón y los riñones.

Kazem Alinezhad Baranlou, preso político de Evin, en huelga de hambre seca

Kazem Alinezhad Baranlou, preso político recluido en la cárcel de Evin, en Teherán, ha iniciado una huelga de hambre seca en protesta por la negación de atención médica y de medicamentos esenciales. La noticia de la huelga se difundió el sábado 17 de octubre de 2026. En una huelga de hambre seca, el preso no come ni bebe agua, y en poco tiempo su vida corre peligro.

Según una fuente al corriente de su situación, el preso político padece una enfermedad cardíaca y renal, pero los responsables de la cárcel se han negado a hacerle llegar los medicamentos necesarios y a trasladarlo a centros médicos fuera de la prisión. Las llagas que le han salido en las piernas le han quitado la capacidad de caminar y de realizar las tareas cotidianas, y su estado físico se describe como preocupante. Alinezhad Baranlou ha dicho que continuará la huelga hasta que se atiendan sus peticiones médicas.

La condena de prisión de Kazem Alinezhad Baranlou

El Tribunal Revolucionario de Teherán condenó a Kazem Alinezhad Baranlou a 11 años de prisión entre diciembre de 2023 y enero de 2024. El tribunal de apelación redujo la pena a cinco años de cárcel entre abril y mayo de 2024. Los cargos contra él no han quedado claros en los informes publicados.

La negación de tratamiento: herramienta de presión sobre los presos políticos

La huelga de este preso comienza cuando la negación de tratamiento se ha convertido en uno de los métodos habituales de presión sobre los presos políticos en la República Islámica. El mismo día, DIAR informó sobre la situación de Masoumeh Nassaji, presa política enferma de 64 años en el pabellón de mujeres de Evin, que sigue en prisión pese a que Medicina Legal ha confirmado que no puede soportar el encarcelamiento.

Unos días antes, Behzad Rezvanmehr, preso político de la cárcel central de Karaj, murió por una infección generalizada en el pabellón tras meses de aislamiento y de negación de tratamiento. Los informes sobre la propagación de una enfermedad respiratoria en el pabellón de mujeres de la cárcel de Evin muestran además que las condiciones sanitarias de esta prisión se deterioran.

La huelga de hambre seca es el último recurso que eligen los presos políticos para que se oiga su voz. La responsabilidad por la salud y la vida de Kazem Alinezhad Baranlou recae en la Organización de Prisiones y en el poder judicial de la República Islámica, que le han negado el tratamiento pese a sus graves enfermedades.

Con una enfermedad cardíaca y renal y sin medicamentos, Kazem Alinezhad Baranlou ni come ni bebe en la cárcel de Evin.

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