lunes, 19 de octubre de 2026
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Jubilados de la Seguridad Social y del acero protestan en seis ciudades contra la carestía

El domingo 18 de octubre, jubilados de la Seguridad Social y del acero se concentraron en Teherán, Rasht, Kermanshah, Isfahán, Shush y Ahvaz contra la carestía, la represión y las condenas a muerte.

Jubilados de la Seguridad Social y del acero protestan en seis ciudades contra la carestía
Imagen de archivo; foto: City rain, licencia CC BY-SA 3.0, Wikimedia Commons

Jubilados de la Seguridad Social y de la industria del acero se concentraron el domingo 18 de octubre de 2026 en al menos seis ciudades de Irán, entre ellas Teherán, Rasht, Kermanshah, Isfahán, Shush y Ahvaz, para protestar contra la carestía, la imposibilidad de costear la vida y la atención médica, y la represión. Los vídeos enviados desde las concentraciones muestran que muchos jubilados se reunieron frente a los edificios de la Organización de la Seguridad Social.

Las reivindicaciones de los manifestantes variaban de una ciudad a otra, pero todas giraban en torno a lo mismo: pensiones que ya no alcanzan para vivir. Los jubilados del acero y de Zob Ahan en Isfahán exigieron atención médica gratuita y continua, solución a los problemas del seguro médico, el pago de las deudas atrasadas y que la pensión llegue al 90 % del salario de los trabajadores en activo de la misma categoría.

Consignas desde la carestía hasta la liberación de los presos

En Kermanshah, los manifestantes corearon consignas contra el tipo de cambio del dólar, la inflación y la corrupción, y contra los disparos a los ciudadanos, y exigieron la liberación de los manifestantes, trabajadores y maestros detenidos. También gritaron el nombre de la activista laboral Nahid Khodajoo; las fuerzas de seguridad la detuvieron en su casa hace unas dos semanas y aún no se sabe dónde la tienen.

En Rasht, los jubilados insistieron en la solidaridad entre los fondos de pensiones y pidieron que se anulen las condenas a muerte y que terminen la opresión y la corrupción. En Teherán, las consignas fueron contra la inflación y la malversación. En Shush, los jubilados del complejo azucarero de Haft Tapeh protestaron contra el desempleo, la falta de vivienda, la mercantilización de la sanidad y la educación, y la represión de las organizaciones obreras independientes. En Ahvaz, los manifestantes también hablaron del precio de los alimentos y los medicamentos y del retraso de las pensiones frente a unos gastos que suben con el dólar.

Una pensión de 63 dólares

El salario mínimo de este año es de 16.625.000 tomanes al mes. Con el dólar a 262.500 tomanes el día de la concentración, la cifra equivale a unos 63 dólares al mes, una suma que, con la alta inflación de los productos básicos, no cubre ni siquiera la comida de una familia. Antes ya se había informado de que el consumo de lácteos en Irán ha caído a menos de la mitad de lo recomendado.

La protesta de los jubilados continúa mientras en el Parlamento de la República Islámica se ha planteado un proyecto para estabilizar el dólar y recortar el subsidio en efectivo a más deciles de ingresos. Las concentraciones semanales de jubilados se han convertido en los últimos años en una de las formas de protesta más duraderas de Irán, y sus consignas han pasado de las demandas de sustento a la protesta contra la represión y las ejecuciones.

Jubilados de seis ciudades de Irán corearon al mismo tiempo consignas contra la carestía, la corrupción y las condenas a muerte.

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