La sala 1 del Tribunal Revolucionario de Yazd ha condenado a Flora Samadani y a su marido Ahmad Jafari Naeimi, dos ciudadanos bahaíes residentes en Yazd, a un total de tres años, seis meses y dos días de prisión únicamente por sus creencias religiosas. La sentencia se dictó el 12 de octubre de 2026.
Según la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos en Irán (HRANA), Flora Samadani, nacida en 1969/70, fue condenada a tres años y un día de prisión tazir por el cargo de «actividad propagandística desviada contraria a la sagrada sharía del islam mediante la promoción del bahaísmo». Ahmad Jafari Naeimi, nacido en 1967/68, recibió seis meses y un día de prisión tazir por «complicidad» en ese mismo cargo. El tribunal invocó el artículo 500 bis del Código Penal Islámico y sus artículos 126 y 127. La vista del caso se había celebrado a finales de septiembre en la misma sala.
Detención de la pareja bahaí en Yazd
Flora Samadani fue detenida por agentes de seguridad en Yazd el 3 de mayo de 2026. Permaneció alrededor de una semana en el centro de detención del Departamento de Inteligencia de Yazd, después fue trasladada a la cárcel de Yazd y quedó en libertad el 20 de junio tras depositar una fianza. Su marido, Ahmad Jafari Naeimi, fue detenido el 13 de junio tras presentarse en la sala 6 de la Fiscalía de Yazd y salió de la cárcel de Yazd el 4 de julio con una fianza de mil millones de tomanes. Anteriormente también había sido detenido y juzgado por sus creencias religiosas.
La detención de Flora Samadani se produjo en una oleada que, desde el levantamiento de Dey (diciembre-enero), ha tenido como blanco a varios ciudadanos bahaíes en distintas ciudades de Irán.
Represión continua de los bahaíes en la República Islámica
El artículo 500 bis, añadido al Código Penal en los últimos años, se ha convertido en la herramienta principal del poder judicial de la República Islámica para castigar a los bahaíes y a los conversos cristianos. Según los informes anuales de HRANA, en la última década los bahaíes han sido objeto de medidas de seguridad y judiciales más que cualquier otra minoría religiosa, y el año pasado, de media, el 62,41 % de los informes de violaciones de los derechos de las minorías religiosas les correspondían a ellos.
La sentencia se dicta tras otros casos de ciudadanos bahaíes en las últimas semanas, entre ellos la detención sin juicio de Behzad Yazdani, traductor bahaí, en la cárcel de Adelabad de Shiraz y la ejecución de la condena de cinco años de prisión de Iman Rahmatpanah con una tobillera electrónica.
El poder judicial de la República Islámica ha condenado a prisión a un matrimonio bahaí únicamente por su religión.

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