El edificio principal del hospital Shariat Razavi de Teherán, uno de los hospitales de la Organización de la Seguridad Social, ha sido cerrado y los servicios médicos se han trasladado a un espacio reducido en el patio del centro. Hosein Nateq, miembro del comité de supervisión de la atención médica de la Seguridad Social y presidente de la Asociación de Gremios de Trabajadores de la Construcción de la provincia de Teherán, dio la noticia el jueves 15 de octubre de 2026.
Según Nateq, con este traslado se ha reducido la capacidad para ingresar pacientes y prestar servicios especializados. Lo que funciona en el patio es, en la práctica, un ambulatorio con el mínimo espacio, que no tiene lugar para el descanso de los pacientes ni capacidad para ofrecer servicios hospitalarios especializados. Dijo que el edificio principal, con equipos costosos tras puertas cerradas, se va deteriorando, a pesar de que esos equipos y bienes pertenecen a los trabajadores y a los asegurados.
Preguntas sin respuesta sobre el cierre
Nateq preguntó por qué no se reforma el edificio si tiene un problema de seguridad y por qué no se usa si no se prevé cerrarlo. Calificó la situación de despilfarro del capital sanitario de la clase trabajadora y exigió reabrir el edificio con todos sus equipos o publicar un informe oficial y fundamentado sobre el motivo del cierre y el destino de los equipos. Hasta ahora, los responsables de la Seguridad Social no han dado explicaciones sobre el estado de seguridad del edificio ni sobre el destino de los equipos.
Ali Nasiri, jefe de la Organización de Prevención y Gestión de Crisis del municipio de Teherán, había dicho el 18 de agosto que el hospital Shariat Razavi es uno de los 17 hospitales inseguros de la capital y que se está trabajando para hacerlos seguros.
Un sistema sanitario desgastado
El cierre del edificio de un gran hospital en la capital se produce cuando el sistema sanitario se ha desgastado aún más bajo la presión de la guerra y la crisis económica. Antes, Hoseinali Shahriari, presidente de la comisión de Sanidad del Parlamento, había dicho que los pacientes de algunos hospitales públicos deben llevar sus propias sábanas y mantas. La inseguridad de los hospitales tiene además un historial mortal: el incendio del hospital Gandhi de Teherán, en febrero de 2024, se produjo tras cinco advertencias de seguridad, y en el incendio del hospital Qaem de Rasht, entre mayo y junio de 2024, murieron al menos 9 pacientes.
Los asegurados de la Seguridad Social reciben tratamiento en el patio del hospital mientras el edificio principal y sus equipos permanecen sin uso.

Comentarios
Aún no hay comentarios. Sé el primero.