Catorce presos y activistas políticos han advertido en un comunicado del riesgo de que se dicte una condena a muerte contra Amirhossein Mousavi, preso político recluido en la cárcel de Evin. Mousavi, usuario de la red X crítico con la República Islámica que escribía bajo el nombre «James Bedean», se enfrenta ante la Sala 15 del Tribunal Revolucionario de Teherán a las acusaciones de «moharebeh» y «corrupción en la tierra»; son cargos que, en los tribunales revolucionarios de la República Islámica, pueden acabar en la pena de muerte.
Los firmantes del comunicado han expresado su preocupación por la tramitación de su caso. En los últimos meses, el caso de Mousavi ha pasado de las acusaciones de «propaganda contra el sistema» y «reunión y colusión» a otras mucho más graves.
Detención en el aeropuerto de Mehrabad y confesión televisada
Mousavi fue detenido el 18 de diciembre de 2024 en el aeropuerto de Mehrabad, en Teherán, junto con su esposa, cuando viajaban a Kish. El grupo jurídico Dadban informó de que su detención se llevó a cabo en una operación conjunta de la Organización de Inteligencia del IRGC y de la policía (FARAJA), y de que llevaba seis meses bajo vigilancia. Su caso fue remitido a la Sala 15 del Tribunal Revolucionario de Teherán, presidida por Abolqasem Salavati, y se fijó para él una fianza de 10.000 millones de tomanes, que en la práctica hizo imposible su liberación.
El 6 de octubre de 2025, la televisión estatal emitió un vídeo con declaraciones de Mousavi y lo acusó de haber facilitado a Israel información sobre instalaciones militares sensibles. En una carta desde la cárcel de Evin, Mousavi rechazó la acusación y dijo que nunca tuvo acceso a información clasificada. Escribió que esas declaraciones se grabaron tras 148 días de aislamiento, golpes, la detención de su esposa y amenazas de seguir presionándolo, con palabras que en su mayor parte dictaba el interrogador, y pidió a las autoridades que publiquen las pruebas que tengan.
Una oleada de ejecuciones políticas
La advertencia sobre Mousavi llega en medio de una nueva oleada de ejecuciones políticas. El miércoles 14 de octubre, la República Islámica ejecutó a Alisina Mostafavi, alpinista y preso político de Kermán, y la Sala 15 del Tribunal Revolucionario de Teherán, la misma que lleva el caso de Mousavi, volvió a condenar a muerte a Varisheh Moradi.
Tras una confesión forzada en televisión, Amirhossein Mousavi corre ahora el riesgo de una condena a muerte por la acusación de «moharebeh».

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